Las malformaciones mayores son las que ponen en serio peligro la vida del niño, exigen cuidados extraordinarios o cuando menos, comprometen la calidad de vida, tanto de la persona, como de su familia.
Hay numerosos cuadros descritos. Afortunadamente, son bastante raros. Algunos más conocidos son:
Anencefalia (ausencia de encéfalo).
Hidrocefalia (cúmulo de líquido cefalorraquídeo dentro del cráneo que impide el desarrollo normal del cerebro).
Meningocele, mielomeningocele, o espina bífida (falta de cierre en algún lugar de la columna vertebral, de modo que la médula espinal protuye, tiene mayor riesgo de que se infecten las meninges y desde la lesión hacia abajo, no puede desarrollarse normalmente).
Labio leporino (sólo o asociado a fisura palatina).
Cardiopatías congénitas
Atresia de esófago o de otro tramo del intestino
Agenesia (falta de desarrollo de algún órgano como los pulmones, los riñones ...)
Hernia diafragmática
Genitales ambiguos
A veces, varias anomalías pueden aparecer juntas. Entonces se llaman Síndromes polimalformativos y suelen llevar el nombre del autor o autores que lo describieron por primera vez. Ejemplos: