La fimosis se trata de un proceso normal en el desarrollo de los genitales externos del varón durante sus primeros años de vida.
Nada. La mayoría de las veces, el prepucio se despega del glande y su orificio se dilata.
Las maniobras de frotamiento, retirada del prepucio o dilatación del orificio, pueden producir adherencias y cicatrices.
Si pasados los 2 años, el prepucio sigue cerrado, es el momento de conectar con un cirujano que resuelva la cuestión mediante la circuncisión.
El procedimiento quirúrgico de cortar el prepucio dejando al descubierto el glande.
En algunas culturas (judíos) y países (U.S.A.) se practica la circuncisión de forma rutinaria a todos los bebés de pocos meses. El motivo es de tipo cultural, religioso o higiénico.
Desde el punto de vista de la fisiología no es necesario extirparlo, puesto que en la mayoría de los casos, podrá retirarse sin problemas. O sea que:
La circuncisión ritual no está exenta de peligros o complicaciones. En caso de ser necesario, déjelo en manos de un cirujano.
Algunos niños con fimosis pueden tener infecciones en la punta del pene. Se llaman “balanitis”.