El desarrollo del bebé a lo largo de su primer año de vida es fascinante. En unos pocos meses pasa de ser una criatura débil y totalmente dependiente a convertirse en un niño o niña activo que anda, juega y se relaciona con los demás.
Jugar con el bebé, hablarle y, en general, proporcionarle un ambiente cálido en afectos y rico en estímulos, facilita que el bebé madure adecuadamente tanto si es normal como si tiene alguna dificultad especial.
El calendario de hitos del desarrollo que describimos aquí es orientativo. Algunos bebés adquieren ciertas habilidades antes que otros o bien desarrollan más deprisa un área y otra más lentamente.
Los bebés prematuros, los nacidos con bajo peso y los que han tenido problemas en los primeros días/semanas de vida pueden evolucionar más lentamente.
Si le preocupa la evolución de algún aspecto concreto de su bebé, consulte nuestra tabla de signos de alerta y coméntelo con su pediatra. Los pediatras evalúan el desarrollo del bebé comparándolo con una escala o test. El más extendido es el Test de Denver.