Es muy diferente de la del niño nacido a término. Esto se debe a que el cuerpo del bebé está preparado para flotar dentro del líquido amniótico. Al encontrarse en el aire, sus músculos no tienen fuerza aún para resistir a la gravedad.
Tumbado boca arriba: los brazos y las piernas están apoyados sobre la cama, como un libro abierto.
Tumbado boca abajo: los brazos y las piernas quedan recogidos bajo el cuerpo. El trasero no está elevado sino muy bajo o bien tiene las piernas estiradas sobre la cama.
Sujeto boca abajo, por el vientre: los brazos y las piernas cuelgan (mientras que el bebé nacido a término los tiene flexionados).
Si se le sujeta como si estuviera sentado: toda la espalda se curva y la cabeza cae hacia delante.