Durante los controles ecográficos de la gestación, el especialista suele medir al feto. Esto le permite saber si se desarrolla bien o si necesita alguna vigilancia especial.
Cuando un bebé crece lentamente se habla de Retraso del Crecimiento Intrauterino o de Crecimiento Intrauterino Retardado (ambas expresiones son equivalentes y sus correspondientes siglas son RCIU o CIR).
Las causas de que un bebé no crezca de forma adecuada durante su desarrollo también son muchas. Algunas son las mismas que pueden producir prematuridad:
Cuado la madre es muy joven o por el contrario, algo mayor.
Cuando la madre ha engordado muy poco (o nada durante el embarazo) o si la madre es muy delgada.
Cuando hay dos bebés (o más) (embarazos gemelares o múltiples).
Cuando la madre es fumadora.
Cuando la madre sufre distintos tipos de estrés durante el embarazo (no deseaba el embarazo, tiene dificultades económicas, tiene excesivo trabajo,...)
Cuando la madre ha tenido otro hijo prematuro o si ha perdido algún bebé antes de nacer.
Cuando la madre padece alguna enfermedad crónica.
Cuando la madre consume drogas ilegales.
Cuando la madre tiene algunas complicaciones en la gestación: diabetes gestacional, hipertensión, toxemia...
Las infecciones congénitas: citomegalovirus, toxoplasma, rubéola, etc (con el inconveniente de que estas enfermedades pueden no producir síntomas en la madre, aunque se suelen hacer análisis de forma rutinaria, para detectarlos precozmente).