El objetivo ideal de crecimiento del bebé prematuro es que crezca igual que hubiera hecho dentro de su madre.
Sin embargo, esto es difícil.
Durante la estancia en el hospital, en general el bebé pierde peso inicialmente y poco a poco empieza a recuperarlo. Algunos recuperan el peso que tenían al nacer a los 10 días, otros más tarde.
Durante el primer año es normal observar etapas de rápido crecimiento y periodos en que éste se detiene aparentemente. Conviene medir al bebé periódicamente (al menos cada 3 meses) hasta los 2 años. Los bebés se deben medir tendidos los dos primeros años (se medirá pues la longitud). Después de los 2 años ya se pueden medir de pie (talla).
Para ajustar el crecimiento del bebé a las tablas de crecimiento que se usan habitualmente, conviene usar la edad corregida. Esta es la edad que tendría el bebé si hubiera nacido en la fecha prevista, a las 40 semanas de gestación. Algunos ejemplos:
Este concepto es muy importante para valorar el desarrollo del bebé de forma adecuada. La mayoría de los prematuros, aunque haya nacido con bajo peso, llega a superar el percentil 3 de las tablas de crecimiento.
Con respecto al peso, los bebés de bajo peso para su edad gestacional pueden alcanzar el percentil 3 a distintas edades: algunos lo logran tan pronto como a los 3 meses de edad corregida, pero otros no lo logran hasta los 4 años. Por tanto, muchos prematuros serán delgados los primeros años de su vida.
Los bebés que nacen con pesos inferiores a 750 grs. tienen más dificultades para alcanzar pesos normales. El perímetro craneal crece de forma similar a los bebés nacidos a término, excepto en el caso de los bebés de muy bajo peso y los que tengan atrofia cerebral por alguna causa.