La mayoría de los bebés prematuros sin complicaciones se desarrollan con normalidad.
Es frecuente que tengan alguna alteración del comportamiento relacionado con la sobreprotección de los padres que a veces, pasados ya varios años, siguen refiriéndose al niño como “prematuro”, lo que da lugar a mayor permisividad y falta de límites educativos.
Los bebés de muy bajo peso (menos de 1.500 grs) suelen tener alguna alteraciones del comportamiento relacionadas con lesiones del sistema nervioso, que a veces no son apreciables por las técnicas actuales (ecografía, TAC...).
Es frecuente que estos bebés manifiesten: