La neumonía por aspiración o aspiración meconial es una inflamación de los pulmones debido a que en ellos entran sustancias extrañas, como líquido amniótico o meconio del bebé.
Esto suele ocurrir en los últimos momentos del parto, sobre todo si éste ha sido complicado.
Esa inflamación produce al bebé dificultades para respirar.
Este problema afecta con más frecuencia a los bebés que nacen postérmino que a los prematuros.
Lo ideal es prevenirlo: evitar que ocurra con un cuidado delicado del bebé durante el parto. Para ello sirven la monitorización del parto o registro cardio-tocográfico.
El segundo paso es aspirar la boca y nariz del bebé tan pronto como asoma su cabeza, sobre todo si se observa que el líquido estaba teñido o turbio, para evitar que pueda pasar a los pulmones.
En caso de que ya haya ocurrido el problema, los neonatólogos proporcionan apoyo respiratorio, antibióticos y vigilancia especial al bebé.