La apnea es una forma de respiración irregular. En realidad, la palabra apnea quiere decir ausencia de respiración.
El bebé parece que “se olvida de respirar” durante un rato. Esto pone en peligro su vida.
La apnea se produce por inmadurez de sus pulmones y de los centros de control de la respiración que están en el cerebro.
El bebé necesita un monitor de apneas, un aparato que detecta cuando el bebé deja de respirar. Cuando suena la alarma, basta con un estímulo suave en la piel, para que el bebé reanude la respiración espontánea.
La mayoría de las veces se trata de una complicación transitoria que no deja consecuencias.
Puede ser problemático si durante las paradas respiratorias el cerebro del bebé deja de recibir riego sanguíneo.