Los bebés prematuros tienen más probabilidades que los que nacen a su tiempo de tener enfermedades y complicaciones relacionadas con su inmadurez. ¡Pero no es obligatorio que las tengan todas!
Quizá no sea conveniente que los padres de un prematuro lean todas las complicaciones posibles sino que busquen información solamente sobre las que conciernen a su hijo.
También es importante que mantengan una buena comunicación con los profesionales que cuidan a su bebé y que confíen en ellos.
Los neonatólogos, pediatras y enfermeros de la unidad neonatal pueden aclarar en cada momento las incidencias que afecten al bebé.