Un embarazo implica numerosos cambios físicos y psíquicos en la mujer a lo largo de los nueves meses de gestación, pero antes de la propia concepción es aconsejable prepararse para estos cambios.
En este periodo es aconsejable adoptar una serie de medidas preventivas y modificar algunas conductas de la vida diaria para facilitar la concepción, y una vez lograda ésta, tener un embarazo saludable.
Algunos hábitos que perjudican, e incluso impiden, un embarazo son el consumo de alcohol, cafeína, tabaco.... Es recomendable abandonarlos cuanto antes. En caso de estrés puedes empezar a reducir la dosis y poco a poco, planificar una fecha para dejarlos.
Mantener una vida sedentaria también reduce las posibilidades de embarazo. No hace falta que hagas grandes esfuerzos, basta con caminar durante un cuarto de hora al día, por ejemplo.
Por el contrario, si intentas quedarte embarazada, los especialistas recomiendan tomar ácido fólico y yodo, incluso antes de la concepción.
También es recomendable realizarse un chequeo médico a los futuros padres y en especial a las mujeres que hayan tenido problemas en sus anteriores embarazos.