Las píldoras anticonceptivas contienen hormonas femeninas sintéticas, muy similares a las que produce de forma natural el organismo de la mujer. Al tomar la píldora, la mujer deja de ovular y, por tanto, no puede quedarse embarazada.
Este método, que tiene un elevado grado de fiabilidad situado en torno al 99 por ciento, es uno de los más populares.
La píldora está contraindicada en mujeres lactantes, ya que contiene unas hormonas que reducen la producción de leche y pasan a la misma. Tampoco se recomienda a mujeres fumadoras, mayores de 35 años o con problemas circulatorios.