Es otro método de barrera que se utiliza sobre todo en los países anglosajones. Se trata de un objeto de plástico que se introduce en la vagina con el fin de cubrir el cérvix para que no puedan pasar los espermatozoides.
Su utilización requiere seguir unas normas muy estrictas de higiene para evitar posibles infecciones. En mujeres que han dado a luz y que ya antes usaban este método, el diafragma tiene que ajustarse de nuevo tras el parto.