Es una forma algo más extrema de hablar en sueños. Cuando se sueña, los músculos suelen relajarse por completo (solo se mueven los de los ojos, como si el sueño fuera una película).
En el caso del niño, debido a la inmadurez de los mecanismos de control del sueño, éste “actúa” el sueño. Puede levantarse de la cama, vagabundear por la casa...
Conviene que los padres estén atentos para que el niño no se haga daño ni se exponga a peligros. La mayoría de las veces regresa a su cama sin haberse despertado y al día siguiente no recuerda nada.
A veces, se puede asustar si se despierta en un lugar distinto de su cama.