Los niños empiezan a tener rabietas en la edad en que se despierta su necesidad de autonomía y ésta choca con los límites que le imponen sus padres y el medio social.
Cuando los bebés son más pequeños, tienen otro tipo de rabietas, motivadas por la frustración de no poder lograr algo (pues no tienen suficiente habilidad) o cuando no les entienden los adultos (pues su lenguaje es aún inmaduro). Desde los 9 meses se pueden dar por tanto este tipo de “berrinches”.
El modo en que los padres van manejando estas primeras manifestaciones de la frustración del bebé y el tipo de relaciones familiares, van a condicionar que las rabietas se mantengan, vayan desapareciendo o ...aumenten.
Entre los motivos de las rabietas pueden estar:
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Palabras clave: Coherencia, consecuencia, pertinencia y constancia