Poniendo normas claras. No sirve decir “tienes que portarte bien”. Es muy ambiguo. Debemos especificar: "No se tiran las macetas al suelo, no se puede pegar a las personas, no se puede ..."
Fortaleciendo la autoestima del niño, proporcionándole amor, cariño, seguridad. Si el niño recibe mucha atención cuando está tranquilo, no necesitará recurrir a los berrinches.
Hablando de los sentimientos antes de que se lleguen a descontrolar. La tristeza y la rabia conducen a menudo a rabietas.