Algunos padres se preocupan porque su bebé habla poco y tarde, pero utiliza un código de señales que ellos comprenden: señala con el dedo, les lleva de la mano a donde quiere, emite gruñidos. Esto es normal.
La clave para saber si el niño se está desarrollando bien está en responder a dos preguntas:
Si la respuesta a ambas es Sí, el bebé hablará el día menos pensado. Si la respuesta es No, conviene considerar la posibilidad de que el niño padezca sordera, retraso mental o autismo.
En cuanto a que la pronunciación sea correcta, no hay que preocuparse tan temprano. Las pequeñas incorrecciones de pronunciación se irán depurando poco a poco a medida que el niño escuche una y otra vez la forma correcta. En el idioma español, los sonidos más difíciles son: