El niño de esta edad ya sabe andar. Por eso disfruta:
Empujando o arrastrando juguetes con ruedas, como andadores, carretillas, cochecitos y camiones. Le llaman la atención los juguetes mecánicos con luces y sonidos.
Lanzando o dando pequeñas patadas a una pelota.
Bailando al son de una canción. La música y las canciones infantiles le gustan y le entretienen. Suele tener fuertes preferencias, rechazando las canciones que no le gustan y pidiendo reiteradamente sus favoritas.
Como además está perfeccionando su destreza manual:
Le gustan los juegos en los que utiliza sus manos, como garabatear con pintura de dedos y jugar con plastilina.
Disfruta pasando las páginas y mirando los dibujos de libros de hojas gruesas para niños que por su sencillez y colorido fomentan además su capacidad cognitiva, la maduración de su inteligencia.
Le apasionan los "centros de actividades" que tienen palancas, botones, puertecitas, sonidos,...
Meter la manos en al agua, tocar la tierra, arrancar hierba, son juegos para él.
A partir de los dieciocho meses el niño se siente atraído por otros juegos más complejos, como encajar objetos de formas y colores distintos en sus respectivos agujeros, hacer torres de hasta cuatro o seis bloques y encajar aros de distintos tamaños alrededor de un pivote.