Es característico de esta edad que el niño quiera jugar junto a otros niños, pero que no quiera compartir su juego ni sus juguetes con ellos.
Por tanto, cuando juegan dos niños pequeños conviene que haya un adulto cerca para evitar peleas o agresiones. Que les vaya enseñando a compartir y que les distraiga cuando haya tensiones ...
Más adelante, a medida que desarrolle su sociabilidad y comiencen a interesarle los juegos "en paralelo", el niño disfrutará al compartir una actividad.
Cada vez será capaz de jugar durante más tiempo con otros niños.