A veces, una infección es la causa de que el niño o niña no consiga controlar la orina. Los síntomas de las infecciones urinarias suelen incluir fiebre y vómitos en los bebés pequeños, pero en los niños algo mayores puede no haber síntomas claros. Si su hijo orina muchas veces, se le escapa casi siempre el pis (de día y de noche) o si vuelve a mojar la cama después de haber dejado los pañales, conviene hacer un análisis de orina.
Esta palabra significa que el niño se orina encima por la noche. Muchos niños y niñas (10%) lo hacen hasta los 6 años. Un porcentaje menor sigue orinándose por la noche algunos años más. Esto les ocurre con más frecuencia a niños que a niñas. Y suele coincidir que además algún otro familiar suyo mojaba la cama hasta casi la adolescencia. Estos niños duermen muy profundamente de manera que, cuando tienen ganas de orinar, en vez de despertarse y acudir al retrete, se lo hacen en la cama.
ESCAPE DE HECES POR "REBOSAMIENTO" EN NIÑOS ESTREÑIDOS
Algunos niños manchan de heces la ropa interior. Se les escapa. A veces, los padres piensan que tienen diarrea, pero no: son heces de consistencia normal. Lo que ocurre es que estos niños nunca evacuan del todo las heces de su intestino, quizá porque quieren seguir jugando. Entonces se les acumulan y, de vez en cuando, se les escapa un poquito. A veces, han retenido las heces varios días porque la última vez les dolió el ano al expulsar caca dura y tienen miedo de volver a sentarse en el inodoro.
Si tiene dolor en el ano, aplique una pomada cicatrizante (las de culito de bebé son idóneas). Si está estreñido, dele más fruta y verdura. Si no evacua completamente, quédese a su lado mientras hace caca y anímele a hacer "un poco más". Si el niño tiene más de 5 años, pídale que enjuague su ropa interior antes de echarla en el cesto de la ropa sucia, que se lave en el bidé y se ponga solito otra braga o calzoncillo.
En estas edades es muy frecuente porque: la fruta y la verdura no son sus alimentos favoritos y ¡están demasiado ocupados jugando! Así que aguantan las ganas de defecar. Conviene:
Consiste en que el niño se hace caca encima de forma habitual a una edad en que ya no es normal (por encima de los 5 años). Suele ocurrir durante el día. A veces son simples escapes, una mancha en la ropa interior. Otras, es más cantidad. Si su hijo se defeca encima, solicite consejo a un psicólogo infantil o a su pediatra.