Durante el segundo año de vida, el ritmo de crecimiento del niño es algo más lento y gradual y, en consecuencia, menos perceptible que en los meses anteriores.
Si durante los primeros 12 meses la mayoría de los bebés crece 25 cm y triplica el peso con que nació, durante este segundo año crecerá la mitad: unos 12-14 cm y engordará sólo 3-4 kilos.
El ritmo de crecimiento seguirá disminuyendo hasta la adolescencia, que será cuando el niño experimente su próximo "estirón". Poco a poco se observan importantes cambios en su apariencia física y el niño deja de tener el aspecto de un bebé. Así, vemos que: