Es leche fermentada por unas bacterias, de forma que algunos de sus componentes cambian y son más digeribles. Por ejemplo la lactosa es convertida en ácido láctico.
Los yogures comerciales suelen tener añadida leche en polvo, de forma que tienen más concentración de nutrientes que la leche líquida.
Existen infinidad de variedades de yogurt:
Según la receta tradicional, se hacen con leche, huevos, azúcar y harina. Los preparados industriales no suelen tener huevo y sí llevan más cantidad de espesantes, como gelatina, azúcares y colorantes.
Incluyen un grupo amplio de productos que se hacen a base de leche fermentada, pero que después se pasteuriza, con lo que se destruyen las bacterias (en el yogurt están vivas). Tienen la ventaja de que se conservan más tiempo y no necesitan nevera.
Se hacen mezclando con la leche distintas sustancias: cacao, fruta, vainilla... La mayoría de los batidos comerciales tiene exceso de azúcares y colorantes.
Es leche fermentada. Un alimento sano, pero debe ser de leche esterilizada para evitar la transmisión de enfermedades como la Brucelosis, también llamada “fiebre de Malta”.
Hay infinidad. Cada país y cada región tiene los propios, más o menos curados, elaborados con diferentes métodos... El bebé puede probarlos si forman parte de la dieta de su familia.