Las madres vegetarianas deben tomar suplementos de vitaminas del grupo B tanto durante el embarazo como durante la lactancia para asegurar un crecimiento óptimo para su bebé.
La dieta vegetariana estricta no es adecuada para los bebés si no toman leche materna o adaptada, o sea, que se permitiría una dieta lacto-vegetariana.
A partir de los 10-11 meses, los bebés pueden tomar huevos, completando así su nutrición, ya que las proteínas del huevo son de buena calidad para el metabolismo humano porque aportan muchos aminoácidos esenciales (excepto en caso de que se sea alérgico al huevo).
Durante el crecimiento, los bebés necesitan grandes cantidades de proteínas. Los vegetales (legumbres) las contienen en poca proporción, de modo que el bebé tendría que tomar mucha cantidad de soja y otras legumbres. Posiblemente esta cantidad es superior a la capacidad de su estómago.
Como se basa fundamentalmente en granos de cereales y legumbres crudos, no es adecuada para los niños pequeños: hace falta mucho volumen para aportar los nutrientes necesarios y además el niño no mastica aún...
Se utiliza en dos situaciones:
DIETA EN LA FENILCETONURIA Y OTRAS ENFERMEDADES METABÓLICAS
Al realizar las pruebas de detección de enfermedades metabólicas, se pueden detectar situaciones en que el niño es incapaz de metabolizar determinados aminoácidos o sustancias.
Al tener el niño un metabolismo defectuoso en estas enfermedades (hiperfenilalaninemia, enfermedad de orina con olor a jarabe de arce, alcaptonuria, tirosinemia, ...), se producen sustancias tóxicas (para el cerebro por ejemplo) y además no se sintetizan otras sustancias necesarias para el desarrollo.
Por eso los niños que las sufren deben seguir dietas muy estrictas para evitar el daño en lo posible y aportarles los nutrientes esenciales que permitan el desarrollo óptimo para su condición. Este tipo de dieta debe seguirse toda la vida.
Es la que deben seguir los niños que hayan sido diagnosticados de enfermedad celíaca. Consiste en eliminar de la alimentación todos los productos derivados de los cereales que contienen gluten (trigo, avena, cebada, centeno, sorgo, mijo).
Es decir, que no pueden tomar: pan, galletas, biscotes, bizcochos, madalenas, sopas de pasta, croquetas,... a menos que se preparen con harinas sin gluten.
Por el contrario, pueden tomar de forma habitual los derivados del arroz y el maíz, pues estos cereales no contienen esa proteína. Los cereales para bebés suelen indicar en su composición el tipo de granos que contienen. Sin embargo, en otros alimentos a veces se añaden pequeñas cantidades de harina de cereales que, en estos niños, deben evitarse.
Es importante, pues, estar atentos a las etiquetas de los productos. Algunos alimentos para bebés que pueden contener gluten son: potitos, natillas, postres lácteos, embutidos tipo jamón cocido, chopped pork,... Otros alimentos que lo pueden tener de forma oculta son: los patés, los helados, ...
Indicada para aquellos niños que han demostrado ser sensibles a estos productos. Por lo general, los síntomas clave son: dermatitis intensas, vómitos, diarrea prolongada y, en algunos casos, asma.
Se deben eliminar de la dieta todos los derivados de la leche y la carne de vacuno. La leche se sustituye por preparados artificiales a base de: