Los abuelos canguro son una gran ayuda para los padres en el cuidado de los bebés y niños
Normal
lmente, las madres se sienten más tranquilas dejando a los niños con familiares en lugar de hacerlo con desconocidos. Y muchas veces, aquellos que tienen más tiempo para cuidarles y atenderles son los abuelos.
Además de la seguridad que proporciona el hecho de dejar a los niños con los abuelos, contar con su ayuda ahorra los gastos que suponen una cuidadora o una guardería.
Pero hay que tener cuidado, porque aunque muchos abuelos están encantados de ofrecerte su tiempo, sobrecargarles de trabajo puede provocarles problemas de agotamiento y generar discusiones de convivencia en la familia, como reproches, y acusaciones de ambas partes debido a la forma de educar.
En este sentido, debemos recordar que muchos abuelos sienten que ya han educado a sus hijos y que ahora les toca disfrutar de sus nietos y no de la responsabilidad que supone cuidar a un bebé/niño todos los días.
¿Cómo es la situación de los abuelos en la actualidad?
Según la encuesta sobre condiciones de vida de los mayores que elabora anualmente el Imserso y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 22% de las mujeres mayores de 65 años cuida en la actualidad de sus nietos. De ellas, un 44% lo hace a diario, un 30% varias veces a la semana y un 25% con una frecuencia menor.
El motivo fundamental es que en contra de lo que sucedía años atrás, la mayoría de las mujeres se ha incorporado al mercado laboral, por lo que dependen de otras personas para cuidar de sus hijos cuando ellas no están en casa.
Ahora que la mayoría de las mujeres ha encontrado un trabajo remunerado, sus horarios no siempre son compatibles con la crianza de los hijos. De hecho, el 33% de las madres entra a trabajar antes de que abra el colegio y el 59% aún no ha acabado cuando el colegio cierra.
¿De qué forma ayudan los abuelos a las familias?
En cuanto a los abuelos, sus principales funciones a la hora de cuidar de sus nietos, pasan por ir a recogerles a la guardería o al colegio, darles la comida, bañarles y acompañarles al parque.
Por un lado, es una tranquilidad contar con su ayuda para cuidar a tu hijo, pero por otro lado, al estar con el niño casi todo el tiempo está recibiendo una educación que puede que no case totalmente con la que tú querías ofrecerle al pequeño y además, puede suponer un esfuerzo que afecte incluso a su salud.
Nuestra recomendación es que pidas ayuda a los abuelos, pero con moderación, siendo siempre consciente de que son los padres quienes se deben responsabilizar de su educación. Y una última cosa, ¡agradéceles siempre su tiempo y sus valiosos consejos!