La primera visita al ginecólogo tiene por objeto confirmar el embarazo, realizar el historial médico de la madre y examinar el estado de salud de la embarazada y del feto.
En las siguientes visitas el ginecólogo comprueba la buena marcha del embarazo, sobre todo cómo crece el bebé y los posibles problemas en la embarazada, el feto y la placenta.También observa las piernas de la embarazada para detectar venas varicosas y, sus manos y pies, para detectar hinchazón (edema). Los análisis de sangre y de orina se repiten en cada trimestre del embarazo.
En distintas etapas del embarazo y, con la ayuda de ecografías , el ginecólogo controlará el desarrollo del feto y de la placenta y su posición.
Esta prueba se realiza mediante un aparato de ultrasonidos que proporciona una imagen del feto sin riesgo para la madre ni para él. Por lo general, se realizan tres o cuatro ecografías a lo largo de todo el embarazo.