En el caso de las embarazadas que vivan en alguno de los países miembro de la Unión Europea (U.E) y viajen a otro del territorio comunitario, deben saber que desde junio de 2004 existe una Tarjeta Sanitaria Europea.
Esta tarjeta es individual y certifica el derecho de su titular a recibir las prestaciones sanitarias que sean necesarias desde un punto de vista médico, durante una estancia temporal en cualquiera de los países integrantes de la (U.E).
Se obtiene en los centros de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) del Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Además, es emitida en el acto, previa identificación con el DNI.
En el caso de tratarse de un destino exótico se recomienda acudir antes del viaje a los centros de “Medicina del Viajero” para planificar las vacunas necesarias.
Si por el contrario, vamos a zonas de playa, no hay que olvidar que la embarazada soporta mal tanto el calor como el bochorno y la humedad, con el riesgo que esto supone de padecer bajadas de presión arterial.
Siempre es recomendable llevar consigo un resumen del historial del embarazo, los teléfonos de nuestro tocólogo y centro maternal, así como, otros contactos en el destino dónde poder recurrir en caso de emergencia.
Los destinos potencialmente peligrosos serían aquellos que cumplan alguna de las siguientes características: