Aunque el objetivo del viaje sea el de disfrutar de unos días de descanso, es conveniente realizar una actividad física regular y moderada cada día.
Ésta debería durar entre 20 y 25 minutos y constar de ejercicios suaves de estiramientos y suelo pélvico.
Algunas actividades recomendables durante el embarazo son:
El ciclismo
El footing
La natación
Por el contrario, no es aconsejable practicar:
Deportes con riesgo de caída como el rappel, el canoying, las motos de nieve y/o agua o el ski acuático, entre otros.
Otros potencialmente peligrosos para el feto como el submarinismo.
Dos normas básicas que toda mujer embarazada no debe olvidar a la hora de practicar algún deporte son: evitar las altas temperaturas e ingerir una cantidad adecuada de líquidos durante la actividad.