El reblandecimiento de las venas es también un problema típico del embarazo. Las varices aparecen cuando las válvulas encargadas de enviar sangre a las venas se ven desbordadas por la mayor cantidad de sangre que recorre el cuerpo de la mujer. La acumulación de sangre es mayor en la parte baja del cuerpo, las piernas.
Este problema tiene tratamiento, aunque para prevenirlas es aconsejable no pasar mucho tiempo de pie, descansar con las piernas en alto y usar pantys de compresión especiales para embarazadas.
La práctica de algunos ejercicios mejora la circulación, así como la ingestión de alimentos ricos en vitamina C. Al sentarse, debe tratarse de no cruzar las piernas, ya que esta postura dificulta la circulación de la sangre.
En el embarazo, las varices pueden aparecer no sólo en las piernas, sino también en la vagina. La hinchazón en esta zona del cuerpo resulta muy molesta. Para tratar este problema se puede envolver un poco de hielo en un trapo y aplicarlo durante unos minutos para reducir la hinchazón. Este tipo de varices desaparece tras el parto.