Algunas mujeres tienen la sensación de estar acatarradas durante los nueve meses de embarazo. Notan la nariz taponada y reseca y, a veces, tienen una pequeña hemorragia nasal. Se trata de una hinchazón de la mucosa nasal causada por los elevados niveles de progesterona, una de las hormonas del embarazo. Esta hormona provoca un aumento de la circulación sanguínea en todas las mucosas del cuerpo, incluidas las membranas mucosas de la nariz, y produce algo de inflamación. Ante esta molestia, conviene:
En caso de hemorragia nasal, presionar suavemente el tabique. Es importante que no confunda esta molestia con un catarro. Si está resfriada notará otros síntomas como fiebre, malestar general, dolor de cabeza, etc. Consulte siempre a su médico, que le indicará el tratamiento adecuado. Esta molestia desaparece después del nacimiento del bebé.