Los calambres musculares son típicos también durante el embarazo. Están relacionados con los cambios circulatorios o con el mayor peso con el que carga la mujer y, en ocasiones, obedecen a una carencia de calcio y magnesio.
Suelen aparecer en las pantorrillas o en los pies. Aunque sólo duran un par de minutos, son muy molestos.
Como medida preventiva, lo más adecuado es hacer ejercicio y llevar una dieta rica en calcio. En el caso de sufrir un calambre, se debe dar un masaje a la zona afectada y estirar el pie, extendiendo el talón hacia fuera.