En el segundo mes de embarazo se forman los ojos del embrión y empiezan a crecer los brazos y las piernas. Los órganos internos y el cerebro del futuro bebé se van desarrollando.
En esta etapa, el embrión mide alrededor de 3 centímetros y pesa unos 3 gramos. Flota dentro de una especie de bolsa llena de líquido amniótico.
El rápido desarrollo del cerebro del embrión provoca un evidente aumento de la cabeza.
La cara se empieza a perfilar con la formación de los ojos, muy separados y cubiertos por una membrana, y un esbozo de las orejas y los pabellones auditivos. Los brazos y las piernas del bebé siguen creciendo.
En un primer momento, la parte inferior del embrión tiene un aspecto alargado, similar a la cola de los renacuajos, que desaparece al final de este periodo.
Hacia la séptima semana de desarrollo embrionario se definen los dedos de los pies y de las manos.
Al mismo tiempo se van desarrollando los principales órganos, como el intestino, que toma forma de rizo debido a su largo tamaño, la vejiga y la uretra, así como el hígado, el estómago, el apéndice y el bazo.
Si pudieras escuchar el corazón de tu pequeño embrión, te sorprendería el ritmo al que late: a unos 140 - 150 latidos por minuto. Un ritmo que duplica al de la madre.
Al final de esta etapa, también se aprecia el desarrollo paulatino de los huesos y de los músculos.
El embrión flota en el saco de líquido amniótico que le protege de los golpes externos que pueda recibir a través del abdomen de la madre.