En un embarazo normal todas las mujeres sufren alguna leve molestia sin importancia. Sin embargo, hay ocasiones en las que pueden aparecer determinadas alteraciones o complicaciones más graves que requieren la intervención del médico.
Tanto si la mujer pertenece a un grupo de riesgo, como si la complicación se presenta sin avisar, su embarazo será de alto riesgo. Será necesario un control más estrecho de la salud de la madre y del feto.
Existen determinadas señales de alarma que la mujer embarazada debe comunicar a su ginecólogo de inmediato, ya que podría tratarse de una complicación grave para la que un tratamiento precoz es de enorme importancia.
Ante la presencia de alguno de los siguientes síntomas, debe avisar a su médico:
