Durante los primeros meses, la mayoría de los bebés duerme entre tomas, aproximadamente unas 18 horas al día. No obstante, algunos permanecen despiertos entre algunas de las tomas, sin que esto deba preocupar a los padres.
A medida que crecen, los bebés cada vez duermen menos, hasta que al final del primer año sólo hacen dos siestas por día.
Estas indicaciones sobre la duración del sueño según los meses pueden servir de orientación a los padres:
La falta de sueño hace que el bebé se muestre más irritable y puede repercutir en su desarrollo, ya que es durante el sueño cuando su organismo segrega la hormona del crecimiento (somatotropa o GH).