Los elementos más importantes del cochecito o silla son el bastidor o chasis y el capazo o hamaca.
El chasis permite una mejor manejabilidad del vehículo (gracias a la interacción de las ruedas, el manillar y los frenos) y el capazo o la hamaca proporcionan la comodidad del bebé.
El bastidor o chasis es la estructura metálica que soporta el capazo en el cochecito y la hamaca en la silla o ambos en los modelos combinables. Está integrado por las ruedas, el manillar y los frenos.
Además de soportar el capazo o hamaca, el chasis es un elemento que se dobla y que permite guardar el vehículo.
En este sentido, es importante que los cochecitos y las sillas de paseo tengan un sistema de plegado que permita montarlos y desmontarlos fácilmente. Existen varios en el mercado:
El plegado libro: Los cochecitos o sillas con este tipo de plegado llevan integrado el asiento y el manillar, que lo hacen ocupar más espacio y ser más pesado.
El plegado paraguas: Este tipo de plegado es más ligero. Su mayor ventaja es que ocupa menos espacio que el resto.
El plegado telescópico: Cerrado es más ancho que el plegado paraguas pero es más ligero que el “tipo libro”.
Algunos sistemas de plegado se pueden accionar con una mano y otros necesitan las dos. Una recomendación para descartar problemas de apertura o de cierre es comprobar cómo se pliega en la tienda, si es posible.
El número de ruedas varía de una casa a otra en función del uso que se vaya a dar. Existen cochecitos y sillas con tres, cuatro, seis y ocho ruedas. Unas son más grandes e hinchables y otras más pequeñas.
Las ruedas son más pequeñas en el cochecito o sillita de cuatro ruedas. Las traseras son fijas y las delanteras móviles, con posibilidad de fijarlas si se transita por terreno pedregoso. Su conducción es más cómoda por superficies regulares.
El cochecito o silla de tres ruedas tiene los neumáticos más grandes y se adhiere mejor al firme irregular. Este tipo de carruajes es muy útil para padres aficionados a hacer deporte o a pasear por el campo o la playa.
La diferencia entre el cochecito de cuatro ruedas y el de tres es la estabilidad y la maniobralidad.
El de cuatro es más estable y cómodo de conducir por la ciudad y el de tres, por el campo. Elegir un modelo u otro depende de las preferencias de los padres.
Existen dos tipos de manillares: el de barra o el de empuñadura. La elección de uno u otro tipo también es una opción personal. El diseño de los manillares es cada vez más ergonómico (permite regular su altura y adaptarla a la de los padres).
El tipo de freno de los cochecitos o sillas de paseo depende en gran medida del plegado del chasis. Existen modelos que se pueden accionar directamente con el pie (de barra, disco o pedal) o bien de forma automática en el manillar.
El capazo aloja al bebé en el cochecito y la hamaca lo hace en la sillita. Existen diferentes modelos con el respaldo reclinable en varias posiciones y diferentes orientaciones (de frente o de espaldas a los padres).
El revestimiento del capazo y de la hamaca está compuesto por materiales cómodos. Los materiales más comunes que lo componen son el algodón, que absorbe bien la humedad, el poliéster y tejidos de composición mixta.
El algodón es más resistente y se ensucia menos que el poliéster o los tejidos de composición mixta. Algunos fabricantes permiten quitar las fundas del capazo y de la hamaca para facilitar su lavado. Ésta es una opción muy cómoda y práctica para mantener impecable la silla y prolongar su duración.
El capazo. Es la estructura que permite permanecer al bebé tumbado y protegido. Los principales elementos que lo componen son el armazón, el colchón y la capota.
La hamaca. Es la estructura en la que el bebé o niño se sienta en posición erguida. Los principales elementos la que integran son el respaldo, reposapiés y apoya brazos (fijos o reclinables) y el asiento.
Algunas recomendaciones para elegir la capota y la hamaca son:
Los padres deben comprobar que el cuco tiene las dimensiones adecuadas para albergarlo.
Los materiales que revisten el cuco deben permitir la transpiración y la renovación de aire del interior, pero protegiendo al bebé del frío.
El colchón debe ser cómodo.
La capota es preferible que sea extraíble
Escoger elementos regulables (respaldo, reposapiés, barra delantera) para que se adapten al crecimiento del bebé o niño.
Comprobar que los anclajes de la hamaca se fijan bien a la sillita.