Los pañales desechables son los más utilizados en la actualidad. Su éxito se debe principalmente a la comodidad y el desahogo de tiempo que supone para los padres no tener que lavarlos.
Son muy absorbentes y permiten que el bebé permanezca seco y sin irritaciones durante largo tiempo. Sus tiras adhesivas hacen que sean fáciles de cambiar y permiten comprobar si el bebé está mojado despegando y pegando las tiras adhesivas todas las veces que sea necesario.
Los padres podrán encontrar pañales desechables especialmente adaptados al peso y la edad del bebé y con zonas diferenciadas de mayor absorción según sea niño o niña.
¿Cómo se cambian los pañales desechables?El cambio del pañal se realizará sobre una superficie plana, mullida e impermeable. Antes de empezar, los padres deben asegurarse de que tienen a mano un pañal limpio, una toalla, crema tópica para bebés y toallitas humedecidas o una palangana con agua tibia y una esponja vegetal.
Se coloca al bebé boca arriba y se le levantan las piernas sujetándolo por los tobillos con una mano para poder ver bien la zona que hay que limpiar. Luego se retira el pañal sucio utilizando la parte limpia para eliminar los restos que han quedado en el culito.
A continuación, se le limpia con una toallita húmeda o una esponja, teniendo cuidado de no arrastrar la suciedad del ano hacia la vagina en el caso de las niñas y sin retirar el prepucio en el caso de los niños.
Antes de ponerle el pañal limpio, hay que comprobar que el cordón umbilical no se haya humedecido por el contacto con el pañal mojado. De ser así, los padres deben cambiar la gasa por otra nueva empapada en alcohol de 70 grados.