Alrededor de los 3 meses suele haber un "bache" o periodo crítico que suele manifestarse porque:
Las edades que se establecen en todo el desarrollo del bebé, tanto para los hitos de desarrollo como para los baches y otros aspectos de la crianza, no son fijas. Por tanto, este "bache" puede ocurrir un poco antes o un poco después.
No se debe olvidar que los periodos críticos son transitorios y no por culpa de los padres, ni a causa de una educación errónea. Su origen está en cambios en la estructura mental del bebé. Son un indicio de su maduración. Cuando terminan, el bebé desplegará nuevas habilidades y volverá a su humor habitual.
Los padres sensibles deben atender a las necesidades del bebé en esos momentos: adaptarse a sus necesidades, proporcionarles seguridad con abrazos, tener paciencia con sus llantos...
En esos periodos, la mayoría de padres normales suelen referir cansancio y tensión. Es frecuente que se realicen consultas médicas que no demuestran alteraciones serias (quizá se les eche la culpa de nuevo a los dientes o quizá a los oídos).
Muchos pediatras no están familiarizados con este aspecto del desarrollo normal de los bebés, pues en su entrenamiento se da más énfasis a las "enfermedades" que a la normalidad.