Hasta hace poco se creía que los bebés no veían hasta que no tenían un mes de vida. Y se consideraba que el resto de los sentidos no se despertaban hasta mucho más tarde.
Investigaciones recientes ponen de manifiesto que la realidad es muy distinta. Ya desde el nacimiento los bebés tiene exquisitamente desarrollados los sentidos. Y están dotados de instintos que serán vitales para su adaptación y supervivencia.
Todas las habilidades del bebé se fortalecen a medida que pasan los días.
Comprobar esto no ha sido fácil, ya que los bebés pasan la mayor parte del día durmiendo. ¡O llorando!. Sin embargo, un 10% de su tiempo lo pasan despiertos y en un estado especial llamado "alerta tranquilo", durante el cual están muy atentos. Ese es el mejor momento para observar al bebé e ir conociéndole.