
Las infusiones o tisanas son bebidas a base de hierbas que se fabrican dejando determinados vegetales en agua, por lo general caliente, para que las sustancias aromáticas y/o medicinales de la planta pasen al líquido. Algunas deben hervir como la manzanilla o la hierba luisa. Otras deben hacerse con agua a menor temperatura como el té.
Desde la antigüedad se conocen plantas que contienen sustancias con acción medicinal. De hecho, a partir de algunas plantas se han desarrollado medicamentos actuales como la aspirina (procede del sauce) o la digital. Sin embargo, los medicamentos de las plantas son muy difíciles de dosificar y pueden ser peligrosos.
Las infusiones de hierbas que habitualmente se toman en nuestra cultura (manzanilla, poleo, hierba luisa, tila, té,... ) por lo general no lo son. Pero existen otras en herbolarios cuyo uso debe estar controlado por un experto.
¿PARA QUÉ SIRVEN? INDICACIONES TRADICIONALES E INDICACIONES MÉDICAS
Existen innumerables infusiones a base de plantas. En cada país, cada cultura, se utilizan preferentemente unas u otras. Cada región ha desarrollado conocimientos reales o de tipo mágico alrededor de las distintas infusiones utilizadas en su cultura.
Para los bebés, en España se han recomendado de forma tradicional dos infusiones:
Posiblemente existan otras muchas infusiones utilizadas de forma local.
Desde el punto de vista médico, estas infusiones en concreto, han sido consideradas inocuas (no todas). Algunos profesionales las recomiendan activamente y otros se limitan a consentirlas como un "mal menor", menos peligroso que otras sustancias comercializadas, tales como los carminativos, algunos de los cuales contienen sustancias claramente peligrosas como barbitúricos y alcaloides.
No existen evidencias científicas de que una u otra infusión sea eficaz para el manejo de ningún síntoma en los bebés.
Entre las ventajas:
Entre los inconvenientes: