Cuando el bebé es estimulado de forma amorosa y frecuente, sonríe mucho y parece que intenta hablar. Abre la boca imitando a la persona que le está hablando.
Por lo general, los primeros sonidos suenan como un "agoo". Estos gorjeos o balbuceos llenan de alegría a los padres y abuelos. Nos indican que el cerebro del bebé madura adecuadamente.
Más adelante llegará la risa y otros sonidos que el bebé descubre y experimenta poco a poco.