El primer mes de vida de los bebés recién nacidos significan para ellos una etapa de adaptación a la vida fuera del útero materno.
También para sus padres este periodo exige muchas adaptaciones. Unas son visibles y concretas: adaptar la casa, nuevas actividades... Y otras menos perceptibles y profundas, de índole psicológica.
La madre además se está recuperando del embarazo y del parto, e incluso puede sufrir lo que se conoce como depresión postparto. De forma gradual se va aprendiendo a conocer a este nuevo miembro de la familia.
Por todo ello, las primeras semanas de la vida del bebé suponen un estrés importante en la vida de una familia. Existen muchas dudas acerca de lo que es normal o no.
Además, las visitas y también los profesionales sanitarios pueden contribuir a la confusión con sus consejos bien intencionados, aunque no siempre acertados.
Las dudas más habituales de los padres durante el primer mes de vida de su bebé suelen estar relacionadas con: