Es la teoría más "clásica", la que apoyan la mayoría de las abuelas y muchos pediatras. Se fundamenta en que el bebé se encoge y tiene la tripa dura. Pero... ¿por qué sólo llora por la tarde? Si el bebé come unas 8-10 veces en el día, ¿por qué sólo le molestan los gases a esa hora?
Los estudios acerca de las medicinas llamadas "antiflatulentas" indican que no poseen ningún efecto real.
B. Intoleracia a las proteínas de la leche de vaca
Esta teoría, que ha aparecido hace unos 10 años, se apoya en que algunos niños con cólicos intensos, alimentados con fórmula infantil, mejoraban al sustituir la fórmula habitual (hecha a partir de leche de vaca) por otra de origen vegetal o en la que las proteínas están hidrolizadas, es decir, fragmentadas en porciones más pequeñas y fáciles de digerir.
Algunos bebés que toman el pecho, son también intolerantes a las proteínas de la leche que toma su madre y también mejoran si ella deja de tomar leche.
La alergia a la leche de vaca es la más frecuente de todas las alergias en la infancia. Pero muchos niños siguen llorando a pesar de tomar esos tipos de leche (que además son mucho más caras).
C. Ansiedad excesiva en los padres
Se apoya en que suelen llorar más los primogénitos lo que suele atribuirse a que los padres "novatos" se pueden sentir más inseguros ante las dudas y dificultades de la crianza del primer hijo. Las grandes expectativas puestas en el hijo crean mucha ansiedad. Se desea hacerlo todo bien. Se sobrevaloran los detalles...
Por eso también son más frecuentes los "cólicos" en los casos en que existe estrés en la familia (sea por preocupaciones, enfermedades físicas o mentales,...). Los bebés perciben la tensión de quien les coge. Si los padres están intranquilos, les resulta más difícil tranquilizar al bebé.
También pueden tener cólicos los bebés nacidos en segundo, tercer lugar, etc.
Se describen bebés con diferente temperamento: Unos son "fáciles" y otros "difíciles".
Los bebés "difíciles" tienen un horario más impredecible, son más irregulares, suelen llorar más y cuando lo hacen, resulta más difícil calmarlos.
Los bebés "fáciles" suelen ser tranquilos, de horario regular, se despiertan de forma apacible y aunque lloren, se calman pronto al ser atendidos.
E. Adaptación a la vida extrauterina
Se sugiere que el bebé, tras vivir un largo periodo en un ambiente estable, dentro de la cavidad uterina, al nacer y pasar a la vida "normal", a lo largo del día recibe innumerables estímulos nuevos: sonidos, luces, movimientos, contracciones de su intestino, ... y como aún no puede comprenderlos, llora.
Esta teoría se ve apoyada por el hecho de que casi todos los bebés lloran un rato por las tardes, a partir de la segunda o tercera semana de vida y a que la mayoría de los cólicos desaparecen cuando el bebé desarrolla mejor su capacidad de comunicación, sobre los 3 meses.
Además, la mayoría de los bebés se tranquilizan cuando son tomados en brazos.