El color de la piel del bebé suele ser rosado claro en la raza blanca. Incluso en razas de piel negra, los bebés son mucho más pálidos que sus progenitores.
Algunos colores nos indican que puede haber problemas:
Muchos bebés, al segundo o tercer día, pueden estar un poco ictéricos. La piel se pone amarilla al presionarla, sobre todo en la cabeza y en el abdomen. Se trata de una ictericia fisiológica que suele desaparecer al cabo de una semana sin tratamiento.
Si la piel se pone más amarilla y se aprecia a simple vista o si el blanco de los ojos también amarillea, habrá que analizar la sangre del bebé para saber cuánta concentración de bilirrubina tiene. Si es muy alta, el pediatra puede decidir usar fototerapia para reducirla.