Durante siglos, la madre que acababa de tener un hijo era considerada "especial". Recibía alimentación y cuidados especiales. No podía salir de casa, ni bañarse. En la actualidad, casi todas esas costumbres ancestrales se consideran mitos.
No obstante, muchas mujeres reciben consejos contradictorios en ese sentido: "Tienes que comer para dos", "Debes beber leche para tener leche", "La cerveza produce leche", "No se te vaya a ocurrir beber agua mientras das de mamar al bebé, ni tomar espárragos, ni..."
Lo que sigue son algunas recomendaciones de sentido común y otras basadas en datos científicos:
No hace falta una dieta especial. No es necesario contar las calorías que se toman al día. Basta una dieta sana, variada, completa, es decir con:
No hay más que seguir las sensaciones corporales de hambre y sed para alimentarse bien. No conviene comer dulces ni picar entre horas. Si se tiene hambre fuera de hora, se debe recurrir a la fruta.
No hay alimentos prohibidos. No está demostrado que tomar ajo, cebolla, coliflor, espárragos o mariscos haya afectado negativamente al bebé. Solamente, si se sospecha que éste sea muy sensible a los cambios de sabor de la leche, se puede probar a suprimir ese alimento en concreto.
Es muy llamativa la sed que se tiene justo al empezar a amamantar (a veces coincide con la subida de la leche). Conviene recordarlo y tener a mano leche, agua o zumo.
Algunos casos especiales:
Como los pechos han aumentado de tamaño en el embarazo y con la subida de la leche, suele ser más confortable usar un sujetador amplio, preferiblemente de fibra natural (algodón). Pero algunas mujeres prefieren no usarlo.
Es recomendable que los tirantes sean anchos. Si la copa es abatible, que pueda abrirse con una sola mano. Por comodidad, se recomiendan las prendas amplias, abiertas por delante o que puedan subirse desde la cintura.
Ninguno está prohibido. Las mujeres deportistas pueden reanudar sus entrenamientos en cuanto lo deseen. Para proteger el pecho, es suficiente un sujetador firme y cómodo.
El puerperio es buen momento para dar largos paseos con el bebé, lo que favorece la circulación de la sangre en las piernas y activa el corazón.
Nadar no está contraindicado, excepto que el agua esté demasiado fría.
Las relaciones sexuales se pueden reanudar tan pronto como la mujer tenga deseo de ello. Es normal que la vagina tarde unas semanas en recuperarse, sobre todo si se hizo una episiotomía.
Es posible recurrir a otras prácticas sexuales que no incluyan la penetración vaginal.
Algunas mujeres observan una disminución en su deseo sexual. Se debe:
Todas estas dificultades deben ser comentadas por la pareja para que puedan decidir juntos.
Durante milenios, la lactancia materna ha sido el único medio para espaciar los hijos. Cuando la lactancia materna empezó a decaer y aún no había anticonceptivos, las mujeres tenían los hijos muy seguidos. Empezó a dudarse de la eficacia de la lactancia materna como anticonceptivo.
Sin embargo, la eficacia de la lactancia materna exclusiva como método anticonceptivo es similar a la del preservativo, con determinadas condiciones.
Para que la eficacia de la lactancia materna exclusiva sea similar a la del preservativo deben cumplirse 4 condiciones:
Si alguna de ellas no se da, habrá que recurrir a otro método:
Casi todos los medicamentos para enfermedades comunes son compatibles con la lactancia.
Hay unos cuantos que están contraindicados como los medicamentos antimitóticos o antitiroideos. En caso de que la madre necesite tomar alguna medicina, su médico puede consultar listados de fármacos seguros durante la lactancia. No conviene automedicarse.