Esto es, ofrecer el pecho cuando los bebés dan señales de tener hambre. Si los bebés tienen sueño, será difícil que agarren bien el pecho aunque sea "su hora".
Si lloran porque tienen demasiada hambre, tampoco lo harán bien. No es necesario atenerse a ningún horario. De hecho, el éxito de
la lactancia está reñido con el reloj.
El tiempo no será igual para todos los bebés ya que cada uno necesita más o menos dependiendo de si está nervioso, si se distrae con facilidad, se queda dormido mientras mama...
Los primeros minutos son importantes ya que es cuando el niño ingiere mayor cantidad de leche. Pero la leche del final contiene más grasa por lo que es igualmente necesaria para que quede saciado y gane peso.
Puede ofrecerse un pecho primero, hasta que el bebé lo suelte solo. Y darle del segundo después si quiere. La toma siguiente se empieza por el que se terminó. Algunos bebés quedan saciados sólo con un pecho y se les dará el otro en la toma siguiente.
Cuando el pecho no se vacía del todo pueden surgir algunos problemas como la mastitis. En estas situaciones no suele interrumpirse la lactancia pues existe el peligro de provocar un abceso: si el bebé no quiere más leche, se debe vaciar la que sobra de los pechos con un sacaleches. Por otro lado, la hipófisis recibe el mensaje de que "no hace falta producir tanta leche" y esto puede llevar al fin de la lactancia.
- No dejar "descansar el pecho"
La producción de leche se adapta a las necesidades de los bebés. Si los bebés maman más a menudo o más tiempo, el cuerpo de su madre responde fabricando más leche.
Si por error "se deja descansar al pecho" la producción de leche disminuirá. El pecho no es un almacén sino una fábrica muy bien organizada.
Aprender a mamar no es igual de fácil para todos los bebés. Algunos se confunden si se les pone en la boca un chupete o una tetina, pues tanto la forma de las tetinas de plástico como la manera en que deben ser succionadas son muy distintas del pecho.
Como el bebé no necesita tomar agua, ni infusiones, ni suplementos, mientras se establece la lactancia conviene evitar todo tipo de tetinas.
- Adaptarse a los tiempos del bebé en sus deseos de alimento y en el descanso
Cuando un recién nacido se duerme antes de la última tetada no debemos despertarlo. El descanso le permitirá a la madre producir más leche y relajarse.