Hasta los seis meses no se le deben dar alimentos con gluten. El gluten es una proteína que existe en algunos cereales (trigo, centeno, cebada, avena, mijo...).
En determinadas personas, puede producir alteraciones intestinales que se manifiestan por diarrea crónica, ganar poco peso, talla baja, anemia... Esto se llama enfermedad celiaca y puede afectar a 1 de cada 1.500 niños.
Tras cada alimento nuevo hay que estar atento a posibles respuestas alérgicas como la diarrea, sarpullidos o vómitos. Si algo de esto ocurre elimine de su dieta el alimento sospechoso hasta consultar el problema con el pediatra.
Normalmente, a partir del quinto o sexto mes el bebé empieza a comer papilla de frutas. La fruta aporta sobre todo hidratos de carbono (azúcares), vitaminas, minerales y fibra.
Esta toma no debe sustituir a una de leche por su bajo contenido en proteínas y calorías. De modo que se puede completar con un poco de leche materna o artificial.
Además, muchos bebés rechazan la papilla de frutas, pero les encanta probar la fruta al natural, de modo que toman muy pequeña cantidad.
Los potitos comerciales de frutas son baratos y de sabor agradable. Pero tienen algún inconveniente:
A partir del sexto y séptimo mes se incorporan las verduras. Estas aportan carbohidratos complejos (almidón), vitaminas y minerales. Por sí solas contienen pocas calorías y proteínas, por lo que se debe dar además leche.
Los bebés pueden tomar casi todas las verduras, pero se recomienda evitar las que tienden a acumular los nitritos (componentes de los abonos) como la zanahoria y las que tienen demasiados fitatos (que impiden la absorción del hierro) como las espinacas.
Las verduras pueden ser frescas o congeladas. Conviene cocerlas en poco agua para aprovechar los minerales, que se van al caldo.
Los bebés pequeños pueden tomar también arroz y lentejas.
A partir del séptimo y octavo mes, se puede introducir la carne (pollo, pavo, cordero, ternera y cerdo magro). La carne aporta muchas proteínas, vitaminas del grupo B y minerales importantes como el hierro.
A partir de los 8-10 meses conviene introducir el pescado blanco en el puré de verduras.
El huevo, por el riesgo de alergias, es el último de los alimentos que se le da a probar.
Los preparados comerciales (tarros o potitos) son cómodos y baratos, sin duda. La mayoría de buena calidad. Sus inconvenientes son: