Redacción/elbebe.com
La mujer andaluza, Carmela Bousada, comenzó un tratamiento por
fecundación artificial hace tres años en EE.UU. Esta gaditana falseó su edad para poder iniciarlo. El médico que la trató –el doctor Vicken Sahakian- reconoció al diario
Los Angeles que la española dijo tener once años menos de los que en realidad tenía.
En los años 70, la edad media para tener un hijo en España se situaba en torno a los 20 años. Hoy se ubica en la treintena. Cada vez son más las mujeres que deciden quedarse embarazadas en una edad tardía por diversos motivos como el económico, ya que las mujeres se enmacipan más tarde o el laboral.
Antes, tener un hijo por encima de los 35 años se consideraba un embarazo de riesgo. Hoy son más los expertos que reconocen que este tipo de gestaciones no tienen porqué entrañar mayor peligro. En cualquier caso, para evitar posibles complicaciones es importante seguir las indicaciones del ginecólogo. En los embarazos de mayor edad existen posibilidades de sufrir obesidad, hipertensión o diabetis.
Tras el caso de Bousada, los especialistas se plantean fijar una edad límite para realizar la fecundación "in vitro". La mayoría de las clínicas de nuestro país excluyen de este método a las mujeres que han superado los 50.
En España, la ley española de Reproducción Humana Asistida no regula la edad de las mujeres receptoras de óvulos, pero sí fija la de las donantes en una edad de 35 años.
La aplicación de la fecundación artificial a mujeres sexagenarias no sólo plantea riesgos para la salud, también sugiere un problema ético de fondo como es el derecho de los hijos a tener una madre.