20/02/2007
El pasado 24 de octubre de 2006, un bebé llamado Amillia -nombre que significa luchadora- nacía seis días más tarde de la semana 21 de gestación (lo normal es hacerlo entre la 37 y la 40). El bebé más prematuro del mundo midió 24.13 centímetros y pesó 284 gramos. Durante cuatro meses, la pequeña permaneció dentro de la incubadora en los cuidados intensivos del Hospital Infantil Baptista de Miami. Los médicos consideran que se trata de un "bebé milagro", ya que ninguno de los especialistas esperaba que evolucionase favorablemente. Contra todo pronóstico, Amillia crece como cualquier otro bebé prematuro y el pasado lunes 19 de febrero recibió el alta médica.
Redacción/elbebe.com
La llegada de un bebé siempre es un motivo de alegría. En el caso de Eddie y Sonja Taylor lo fue doblemente: primero, por el nacimiento de su bebé y segundo, por su permanencia con vida.
Para que Amillia naciese, sus progenitores tuvieron que someterse a la técnica de fecundación "in vitro". Durante el tiempo que duró la gestación, los médicos intentaron retrasar el parto en varias ocasiones. Pero Amillia tenía prisa por nacer. Cinco meses más tarde -y tras una operación de césarea- nació antes de lo previsto. De esta forma, Amillia se convirtió en el bebé más prematuro del mundo: su altura no superó la de un bolígrafo -24.13 centímetros- y su peso fue de 284 gramos.
El índice de riesgo de mortalidad de un bebé prematuro no lo determina su peso al nacer si no su prematuridad. Según el registro de la Universidad de Iowa - que contabiliza este tipo de nacimientos- considera que Amillia es el bebé más prematuro del mundo.
El nacimiento de Amillia no sólo batió un nuevo récord, su espectacular instinto de supervivencia sorprendió a médicos y especialistas. "Ella es verdaderamente un bebé milagro", afirmó el neatólogo del Hospital Infantil Baptista, William Smalling. En EE.UU nacen cada año 500.000 bebés prematuros y según la Asociación Americana de Pediatría, los que lo hacen con menos de 23 semanas de edad y 400 gramos de peso díficilmente sobreviven.
A pesar de que la pequeña nació con una leve hemorragia cerebral y problemas respiratorios y digestivos, su estado de salud se considera normal. Cuatro meses después de permanecer en la incubadora para recibir oxígeno, su peso actual es de 1,8 kilogramos y mide 63,5 centímetros. El pasado lunes 19 de febrero de 2007, Amillia recibió el alta médica. Ahora, sus padres podrán cuidarla desde su nuevo hogar.
Fuente: www.baptisthealth.net
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