Durante el segundo año se producen en la vida del niño dos cambios fundamentales: aprende a andar y aprende a expresarse de forma comprensible.
Precisamente son las dos características principales del género humano:
La posición erecta para caminar, que permite una visión más completa del mundo.
El lenguaje, que favorece la comunicación y el desarrollo de la cultura.
Para los padres, el segundo año resulta un poco cansado debido a que deben prestar mucha atención al niño que despliega una gran actividad. Sin embargo, también es una etapa apasionante en que el bebé desarrolla muchas relaciones sociales y afianza su autonomía.
En esta sección encontrará respuesta a todas sus dudas sobre el desarrollo de su hijo. Consulte nuestros artículos destacados esta semana: