¿Cómo se comportan vuestros hijos en los lugares públicos?

La semana pasada me tocó revisión con el dentista. Era por la tarde y tras una agotadora jornada laboral todas mis aspiraciones consistían en aterrizar sobre el sofá de la sala de espera donde relajarme unos instantes al son del hilo musical. Así de tristes son las metas de esta insomne trabajadora en su vida cotidiana. La cuestión es que todos mis sueños se vinieron al traste cuando poco después apareció una madre junto a su criatura de 11 añitos para revisarle la ortodoncia.

No, no es que tenga poderes para saber el objeto de su visita al doctor, es que el tono del chaval se escuchaba hasta en el piso de al lado: las hazañas de su equipo de fútbol, los deberes de mates que tenía por hacer y hasta el menú que le esperaba para cenar fueron de dominio público en cuestión de minutos.

Frente a las conversaciones susurradas de los adultos, el chico se paseaba como un gato enjaulado; se sentaba, jugaba un ratito a la PSP, o emitía algún que otro gallo para tortura del personal. El viejecito del sillón de enfrente resoplaba a cada exabrupto del pequeño, y aunque los nervios de la sala estaban a punto se desbordarse yo sentí cierta pena por esa madre abochornada e incapaz de controlar a su cachorro.

Sin embargo, no quisiera exponer el caso sin hacer también cierta autocrítica: nuestra sociedad somete al menor a obligados espacios en los que rigen las estrictas normas del adulto, y parece inocente creer, que por cruzar el umbral de un restaurante, iglesia u hospital el niño deja ipso facto de comportarse como tal. Ellos no entienden de las rígidas fronteras de los mayores, aunque nuestra responsabilidad sea el moldear su comportamiento para las distintas situaciones que van a tener que afrontar.

Imagino que en el término medio está la virtud y sobre todo, tomo ejemplo, por lo que me concierne como madre, ya que mañana puedo ser yo la que dé la nota en cualquier sala  de espera.

En tu caso: ¿Cómo se comportan vuestros pequeños en los lugares públicos? ¿Qué haríais si otro adulto reprende a vuestro hijo?

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Autora: Cecilia Frías

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3 pensamientos en “¿Cómo se comportan vuestros hijos en los lugares públicos?

  1. Liz

    Mi hijo tiene 3 años 3 meses y es una explosión de energía, corre por aquí por allá, pero para que se detenga, le converso, la verdad es que cuando salgo con él, concentró casi todos mis sentidos en él… en tal sentido, si tengo que utilizar una estrategia la utilizo ya sea para calmarlo, para que escuche, para que espere, claro lo distraigo si es necesario, pero hasta el momento no me ha pasado que le llamen la atención, será que me ven tan al tanto de él que no es necesario, y aunque mi hijo es muy pero muy activo, le trato de enseñar a conducir su energía, para mi es muy importante esto, por su bien, esto le servirá cuando sea grande a saber controlar sus explosiones de energía, no es tanto por el que dirán, la verdad eso me tiene sin cuidado aunque una vez escuché un comentario de una abuela con su nieta, que decía que feo niño vez que feo por eso no llores… yo por el contrario cuando hay un niño en plena rabieta o llorando, le explico, el niño esta llorando y no sabemos porqué, pero siempre hay un motivo, … entonces mi hijo ve a otros niños llorar y se preocupa, le quiere calmar diciendo,” no llores niño… no pasa nada”… lo que quiero decir es que lo más importante son los niños, tengo un profundo respeto por la niñez, considero que nosotros los adultos somos responsables, por ello si vamos a intervenir en llamar la atención a un niño deberá de forma responsable, acercarse y hablarle, ellos entienden perfectamente.

  2. yolanda

    Mi hijo mayor tiene 5 años y el pequeño 10 meses. El mayor sabe comportarse en cualquier sitio porque yo se lo he enseñado desde pequeño. Se sienta a mi lado y me habla bajito. Yo procuro llevarle algo para pintar o para que se entretenga sin molestar a nadie porque pienso que nadie tiene que pagar los platos de un niño maleducado que encima no es el suyo. Si hace algo mal, luego en casa le regaño y le castigo sin algo que le guste como por ejemplo el ordenador o la tele.Para educar a un hijo hay que tener mucha paciencia y disciplina y hoy muy poca gente está dispuesto a ello. Y no me considero una sargento ni nada por el estilo ya que mi hijo me quiere por encima de todo. Otra opción para entretener a un niño es contarle cosas de cuando uno era pequeño en la misma situación.
    Por otro lado si un desconocido rreprende a mi hijo se las verá conmigo porque las personas que deben hacerlo son sus padres que son los responsables de su educación. Otra cosa muy diferente es si estamos en el parque y alguna vecina autorizada por mí le regaña por algo. Yo entonces le recuerdo a mi hijo como debe portarse y la verdad es que estoy muy orgullosa de él y sé que me le puedo llevar donde quiera.

  3. erika

    HOLA LA VERDAD QUE PARA ESO ESTA LA MADRE NINGUNA PESONA AJENA A NUESTROS HIJOS PUEDEN RETARNO ESTA ES MI FORMA DE PENSAR…

    Erika…

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